a
HomeVivir mejorAcné, cómo evitarlo

Acné, cómo evitarlo

 

 

 

 

 

El acné es una condición de la piel que padecen muchas personas, en la que el líquido grasoso, denominado sebo, producido por las glándulas sebáceas, queda atrapado en el folículo de los poros. La presencia de estos folículos inflamados con sebo se genera en diversas partes del cuerpo y con distintos grados de maduración (pápulas, pústulas, puntos blancos-negros o quistes sebáceos).

Pero no es casual que los granitos aparezcan en la adolescencia. Cuando comienza esta etapa se producen importantes cambios hormonales que predisponen la aparición del acné. Es entonces que es más lógico suponer que el principal responsable de que una persona tenga acné es el sistema hormonal. Para probar esta teoría, basta ver que en mujeres embarazas, que sufren importantísimos cambios hormonales, pueden aparecer granitos aún cuando ya estén lejos de la adolescencia o nunca los hayan tenido.

Durante muchos años el tratamiento médico del acné incluía cambios en la alimentación, que hablaba de evitar un consumo excesivo de carbohidratos o grasas, en especial de aquellas comidas ricas en azúcar. Se recomendaba no comer dulces, bebidas azucaradas o chocolate. Sin embargo, aunque los pacientes cumplieran las recomendaciones al pie de la letra, no necesariamente desaparecían los granitos.

Los genes y la dieta. Es ahora cuando se sabe, gracias a una mayor investigación científica, que algunas personas tienen mayor tendencia que otras a padecer acné porque tienen mayor susceptibilidad a los cambios hormonales. Sin embargo, también se ha demostrado que, aún cuando el sistema endócrino sea el principal responsable, hay algunos alimentos que pueden empeorar la situación.

Se encontró, por ejemplo, relación entre los lácteos y el agravamiento del acné. Los investigadores descubrieron que la leche contiene precursores de la testosterona (sustancias que utiliza nuestro cuerpo para sintetizar esta hormona), y eso contribuye a la producción de sebo. Entonces, la relación entre acné y consumo de lácteos no está basada en sus macronutrientes (como por ejemplo la grasa de la leche), sino los precursores hormonales, que pueden estimular una sobreproducción de sebo.

Probablemente la gran pregunta que se hace todo el mundo es si el chocolate produce acné. Un estudio que se hizo en los años 60, administró al grupo intervención 10 veces más chocolate que al grupo control en una barrita. Tras un mes, no se encontraron diferencias entre los dos grupos. Muchas de las observaciones que se oponen a este estudio señalan que en aquella década no era tan común encontrar chocolate comercial con la cantidad de leche que presentan en la actualidad, que sí parece tener una clara relación con el agravamiento del acné. Se puede deducir, por tanto, que el cacao en sí no predispone la aparición de granos, sino ingredientes lácteos que pueda contener o el azúcar añadido.

En conclusión, el principal responsable del acné es el sistema hormonal que se revoluciona durante la adolescencia y otras etapas de la vida, como el embarazo. Hay determinados alimentos que pueden empeorar los síntomas, como aquellos con una alta carga glucémica y los lácteos en aquellas personas con predisposición hormonal. En un pequeño porcentaje de personas el acné puede ser producto de una alteración hormonal especifica llamada Síndrome de Ovario Poliquístico, fácilmente diagnosticable por un dermatólogo y que tienen un tratamiento especifico.

Pero atención: no se debe realizar cambios bruscos en la dieta, sobre todo teniendo en cuenta que el acné se sufre en la etapa de la adolescencia, en la que el cuerpo está creciendo a pasos agigantados y necesita de todos los nutrientes. Los lácteos son fundamentales durante esta etapa, por lo que si se reduce su ingesta hay que asegurarse de compensarlos con alimentos que aporten los mismos nutrientes. Por otro lado, es recomendable sustituir las harinas comunes por las integrales. Además, hay que incorporar frutas, verduras y legumbres.

Como acabamos de ver la alimentación juega un rol secundario en la aparición del acné, pero su modificación puede ser esencial en aquellas personas con predisposición hereditaria y alteraciones hormonales.

Ante cualquier duda consultá con tu médico pediatra/clínico, que sabrá en qué casos es importante derivar a tu hijo o hija a un dermatólogo.

Comentarios