a
HomeVivir mejorEvitá la obesidad

Evitá la obesidad

Dejó de ser una epidemia para convertirse, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una enfermedad epidémica que se extiende a muchos países. Te contamos cómo podés crear un plan de alimentación saludable para que tus chicos crezcan con el peso adecuado.

 

Es sabido que una dieta de abundantes alimentos ricos en grasa y azúcares, combinados con la poca actividad física, da como resultado aumento de peso. Pero el sobrepeso es mucho más que un “poco de panza”. Los estudios científicos demuestran desde hace tiempo que la mala alimentación y el sobrepeso aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, reducen los años de vida saludable y causan decenas de miles de muertes por año. De hecho, se estima que la obesidad está relacionada con más de 300 enfermedades, entre las que se destaca el temible síndrome metabólico, un cóctel explosivo de hipertensión, sobrepeso, de niveles elevados de azúcar (hiperglucemia) y grasas en sangre, y de bajos niveles de colesterol “bueno” (una sustancia que ayuda a limpiar las arterias).

Los especialistas aseguran que los niños son los más vulnerables a esta afección. Tanto es así que la obesidad infantil es hoy una auténtica crisis de salud pública. Por este motivo, es indispensable afrontar su prevención desde la infancia.

 

Todo empieza en casa

Pequeños cambios pueden ser poderosos en la salud de nuestros hijos. La siguiente lista detalla los más importantes para el control de enfermedades y su prevención.
– Servir porciones adecuadas para cada edad. Un estudio reciente observó que el tamaño del plato influye en el volumen de comida que se ingiere.
– Tener en el hogar variedad de verduras, frutas y cereales integrales (pan integral, pasta integral, arroz integral, etc.).
– Elegir leche y productos lácteos bajos en grasa.
– Limitar el consumo de carnes rojas y fiambres.
– Promover el consumo de legumbres y frutos secos.
– No hacer acopio de alimentos poco saludables y tentadores, como galletitas, snacks, golosinas, etc.
– Fomentar la actividad física, sin olvidar que los niños imitan a los adultos: si los padres hacen deporte, los hijos también lo harán.
– Elegir líquidos sin azúcar. Idealmente agua. También son buenas opciones los jugos y las gaseosas light.
– Limitar a no más de dos horas diarias el tiempo que los niños dedican a ver televisión, jugar a videojuegos, utilizar tabletas, etc.
– Moderar el número de veces que salimos a comer en restaurantes de comida rápida (fast food).
– Cada tanto es bueno cocinar y preparar la comida junto a nuestros hijos.

Comentarios

No comments

Sorry, the comment form is closed at this time.